Juan Jacobo Rousseau y su Teoría del Estado


Juan Jacobo Rousseau

La Teoría de Juan Jacobo Rousseau dice que el estado nace de un pacto o contrato entre los hombres. El hombre vivía en un principio o en un estado de naturaleza, sin restricción de su libertad natural. Afirma que las relaciones entre los seres humanos, exentas de toda compulsión, se entablan espontáneamente, sin contiendas ni luchas, ya que todos ellos estaban colocados en una situación de igualdad que generaba la armonía, obedeciendo al orden natural de las cosas según dispuesto por dios.

La voluntad general, es un poder que radica en la misma sociedad civil o comunidad política, es decir, en el pueblo o nación. Ese poder es soberano en tanto que no tiene limitación alguna y se impone coactivamente a las “voluntades” particulares de los individuos miembros del organismo social. Afirma que la soberanía, no siendo otra cosa que el ejercicio de la voluntad general, no puede nunca enajenarse, el poder puede transmitirse, pero no la voluntad. El hombre que reuniese todas las calidades que pueden garantizar la tranquilidad de una nación, asegurar su felicidad y desarrollar el camino del progreso, será el jefe de la nación. Lo que ese hombre quiera hoy, la nación también lo querría.

Y sus formas impuras, serían: la tiranía y la oligarquía, pero la soberanía es indivisible. Las relaciones entre el particular y el soberano (pueblo-nación) se regulan por actos llamados “leyes” emanadas de la voluntad general y que tienen como finalidad el interés social, la ley nunca puede ser injusta. Clasifica las leyes en tres categorías:

1.-Políticas: que estructuran u organizan al soberano.

2.-Civiles: que norman las relaciones entre particulares y entre estos y la nación.

3.-Penales: que protegen el pacto social previniendo y castigando su desobediencia o violación.

“A esas tres clases de leyes (políticas, civiles y penales), menciona que se agrega una cuarta, la más importante de todas, no está grabada ni en mármol ni en bronce, sino en el corazón de los ciudadanos; que forma la verdadera constitución del estado.

“La democracia es el gobierno de la minoría por la mayoría.”

“Si hubiese un pueblo de dioses, se gobernaría democráticamente. Un gobierno tan perfecto no conviene a los hombres. No simpatiza con la aristocracia hereditaria sino con la electiva. Opina que el poder espiritual debe permanecer alejado del poder temporal, o sea, de la soberanía del pueblo o voluntad general, proponiendo el estado laico o a-religioso, dentro del que, no obstante, cada persona debe quedar libre, con la garantía del soberano, para profesar la fe que más se adecue a sus exigencias de conciencia.


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