
Abel Gance
Fue un director de cine francés que tuvo una gran influencia como creador y como técnico en las primeras etapas del arte cinematográfico. Nació en París en el año 1889. Tiempo después comenzó a sentirse atraído inicialmente por el teatro, comenzó a escribir guiones y a realizar películas. Con una imaginación desbordante y un lenguaje formal fuera de lo común se caracterizo así mismo en sus obras, sus primeras creaciones mudas, como Mater Dolorosa en 1917 y La décima sinfonía (1918). Utilizó el revolucionario montaje introducido por D. W. Griffith y lo llevó a su extremo en ¡Yo acuso! (1919, versión sonora de 1938) y en la impresionante y melodramática película La rueda (1923). Con esta última, se le atribuyó el mérito de haber elevado el cine a la categoría de arte.
Gance fue un pionero vanguardista: inventó nuevas técnicas de rodaje, como la colocación de la cámara sobre un trineo o un caballo, el empleo de sobreimpresiones múltiples o la pantalla triple (antecedente de los formatos panorámicos). También predijo la introducción del sonido. Su obra más célebre es la monumental Napoleón (1927), inicialmente de 195 minutos, que desde su estreno en la Ópera de París ha sido objeto de numerosas revisiones, la más importante de las cuales fue la versión sonora de 1935. Tras la muerte del director, la película fue restaurada y comercializada en 1981 por Francis Ford Coppola con música de su padre, Carmine Coppola. Todavía hoy, esta película sigue siendo considerada como uno de los más importantes documentos fílmicos de la historia del séptimo arte.
Sus últimas películas incluyen Austerlitz (1960) y Cyrano y D’Artagnan (1963), que tuvieron poco éxito. Desilusionado, abandona su vida profesional para morir casi olvidado por la industria cinematográfica francesa a la que él tanto había contribuido. No obstante, antes había sido condecorado con la Legión de Honor, la Orden Nacional del Mérito y nombrado Caballero de las Artes y las Letras.